Te escribo mientras tenga fuerza en mis manos, mientras mi mente sepa quién soy, mientras hago mi última visita a donde tú te encuentras.
Me he embarcado en un viaje que muy probablemente no tenga retorno, no sé cuándo será el día que parta a aquel lugar oscuro, desolado, donde nadie me conoce y no conozco a nadie.
Amor perdóname porque sé que parte de la tristeza que hay en ti yo la he provocado. Porque no he podido darle alegría a tu corazón, porque no he sido el hombre de habrías querido para ti.
Perdóname porque a veces no soy consciente de lo mucho que haces por mí, perdóname porque no he sido valiente, porque has tenido el valor de sonreír cuando la situación no es favorable.
Sé que a veces no entenderás muchas de las cosas que en los próximos años sucederán, pero mi amor, si de algo estoy seguro, es que el tiempo viene por mí, implacable, triunfante.
Muy pronto mi mente se romperá en mil pedazos, pero antes de que eso suceda quiero que sepas que eres el amor de mi vida, que nunca te compare con alguien más, que eres la mujer ideal para mí, que me encantan tus ojos y dulce corazón.
Si algún día mi mente ya no quiere decirme quien soy, y se niega a devolverme esos momentos junto contigo, quiero decirte hoy, que espero poder encontrarte en el cielo y volverte a ver.
Amor, mi mente ahora es muy frágil, pronto se quebrara, lo sé, por favor dile a mi familia y a mis amigos que los ame, que fueron mi fortaleza y que son una de las bendiciones más bellas que Dios me otorgo.
Amor, gracias, por última vez, gracias.
¡Te quiero! ¿Lo sabías?
Si… ¿Quién eres?

.jpeg)
.jpeg)


.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)
.jpeg)