Primero uno a uno como una hilera de gruesas gotas,Anchas gotas dulces, como cuando empieza la lluvia que revientan como claveles de sombra.Besos penetrantes como la noche glacial ,Besaré tus mejillas, tus pómulos de estatua de arcilla adánica, tu piel que cede bajo mis dedos para que yoModele un rostro de carne compacta idéntico al tuyo.Y besaré tus ojos más grandes que tu toda,Y que tu y yo juntos y la vida y la muerteDel color de la tersura de mirada asombrosaComo encontrarse con uno mismo,Que miran con gran golpe aturdidor.Besaré también tu cuello liso y vertiginoso como un tobogán inmóvil, tu garganta donde puede morderse la amargura.Besaré tus hombros construidos y frágiles como la ciudad de Florencia, y tus brazos firmes como un río caudal, frescos como la maternidad, amorosos aveces como el amor.Besaré tus manos incitadoras como la fiebre o blandas como el regazo de la madre del asesino.Besaré tus pechos, globos de ternuraBesaré sobre todo tus pechos más tibios que la convalecencia, más verdaderos que el rato y que la soledad, calientes como las ganas de vivir, con pezones de milagro y dulces alfileres que son la punta de donde pronto acaba la fuerza de la vida y sus renovaciones.Besaré mil veces tus pechos que pesan como imanes, tus pechos donde todo se resuelve, donde acaba la guerra, la duda, la tortura y las ganas de morirse.Besaré tu vientre firme como el planeta tierra, tu vientre misterioso, cuna de la noche.Besaré tu vientre almohada para la cabeza de un rey, tu vientre lleno de entrañas de temperatura insoportable.Tu vientre que urge como un horno o que esta tranquilo y pacificado como el pan, lleno de irresistible vértigo delicioso.Besaré tus muslos de catedral, de pinos paternales, tus muslos para ser acariciados como un recuerdo pensativo, tensos como un arco que nunca se disparará.Besaré tus inglés donde anida la fragilidad de la existencia, tus inglés regadas como los huertos mozárabes.Besaré tu sexo terrible, oscuro como un signo que no puede nombrarse sin tartamudear, como una cruz que marca el centro de los centros, tu sexo de sal negra, delicado y perverso, más profundo que el color rojo, emocionante como perder el sentido.Tu sexo triángulo sagrado besaré, besaré, besaré, hasta hacer que toda tú te enciendas como un farol de papel que flota locamente por la noche.Locamente... Así te besaré.
jueves, 27 de noviembre de 2014
Así te besare.
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- Adrian Celis
- veracruz, veracruz, Mexico

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